domingo, 2 de junio de 2013

ORIGEN DEL RACISMO Y LA DISCRIMINACION


ORÍGENES DEL RACISMO Y DISCRIMINACIÓN.
El racismo como forma de discriminación es un fenómeno cuyos orígenes se remontan a tiempos pasados, Christian Delacampagne en «Racismo y Occidente», nos dice que Occidente falto de un mito de los orígenes sólido, busco coherencias que explicasen su personalidad colectiva en base a unas esencias y unas raíces homogéneas, inventa en cada momento histórico diferentes formas de predestinación a la más alta condición humana, que comportarán, de vuelta, la reducción a la inferioridad a las culturas y pueblos milenarios de su entorno y de mas allá.
En la cultura grecolatina se delimita al bárbaro (extranjero),  se legitima la  esclavitud y se excluye a la mujer de los roles activos en la sociedad. Son las primeras formas de mentalidad racista que se acompañan al mito de que la creación del pueblo griego se realizó sin la intervención e influencia de ninguna cultura anterior. Se atribuye a su origen masculino, hecho que centra las construcciones racistas y legitima la discriminación sexista. Desde entonces racismo y sexismo fueron unidos.

En la Edad Media, la mentalidad racista se apoya en la religión, la pertenencia a la cristiandad será un factor que indicaba pertenecer a la única religión verdadera y de ser parte del pueblo elegido. Aparecen los conceptos de pagano y el de infiel si fuera, y los religiosos se arrogan la decisión de imponer la necesidad de sumisión y conversión de los otros pueblos paganos y otras religiones infieles, si fuera necesario con la espada. Hubo cruzadas e inquisición, el musulmán el Infiel; la mujer el cuerpo del pecado y la concubina el diablo que hay que exorcizar o controlar.
Enfrentamientos de causa económica, social o política se han justificado muy eficazmente con el disfraz de la diferencia racial, encontrándose tanto ejemplos de racismo ideológico como racismo en actitudes y comportamientos, fenómenos que se han dado con frecuencia se han dado han sido ligados al racismo, el enfrentamiento religioso.
Los conflictos con aspectos de naturaleza racista más importantes de la Historia  en  España tuvieron relación con la religión y tienen claras expresiones racistas. Para los reinos cristianos, en la Reconquista, iban seguidos de repoblación, con los que se lograba una limpieza étnica, y cultural.
En la España árabe del Al- Andalus (la actual Andalucía) las divisiones sociales superponían a la escala de riqueza una concepción del origen familiar basada tanto en el origen étnico como en la religión: ponía en la cúspide a los de origen árabe, seguidos por los procedentes de Oriente Medio, los beréberes del norte de África, los muladíes musulmanes de origen hispano, y otros pueblos. Era pues una clasificación Racista.
El deseo de arabización incluía la admisión de componentes religiosos, lingüísticos, culturales e indudablemente raciales. Las clases dirigentes reivindicaban o incluso inventaban ancestros árabes. Durante las épocas críticas con intensificación del integrismo religioso, como ocurrió durante el dominio almorávide, las represiones se incrementaron contra los muzárabes, por lo que se producían  emigraciones masivas a los reinos cristianos del norte peninsular, que después volvían con los ejércitos cristianos en conquista.
Con el descubrimiento del Nuevo Mundo, el encuentro con los nativos al que con presunción llamaron salvaje, aumento de manera firme la obtusa mentalidad occidental racista. Afirmando superioridad étnica,  de muy superior tecnología la del hombre blanco y se decidieron a una labor civilizadora y la misión salvadora de almas, aunque al principio se les atribuyo estaban desprovistos de ellas.
El continente americano fue un buen pretexto para establecer la doctrina racista. El tráfico con esclavos negros, las encomiendas de indios  que se transformaron en un sistema de trabajo forzado para los encomendaderos coloniales, y las plantaciones y minas en base de esclavitud crearán la base de una sociedad fuertemente clasista y racista. Las evidentes diferencias religiosas, de culturas y costumbres unido al color de la piel fueron unas características físicas en los que de apoyaba la discriminación: Eres negro, eres indio, eres mestizo, eres diferente, eres nada, humano inferior, nos perteneces tu y tu vida, necesitas de nuestra protección, te daremos un trabajo de esclavitud de por vida y tendrás que adorar a nuestro Dios. Tal es nuestra misión sagrada que nos ha sido encomendada.

Con la revolución industrial y la total expansión colonial de siglo XIX,  una ola racionalista y científica, basada en los precedentes del movimiento de libertad y humanismo de la Ilustración Francesa, se atribuyó atribuir fundamentos biológicos a las diferencias étnicas y culturales entre los pueblos, en el contexto general del evolucionismo, los racistas defenderán la base genética para advertir las diferencias entre razas superiores e inferiores, proponiendo como modelo el desarrollo tecnológico “desarrollados y subdesarrollados”.
El racismo basado en el beneficio interesado, yde la ideología de su egoísta dominación sirvió para legitimar la servidumbre del dominado en función de sus características propias y permanentes.  El hombre occidental será en su imaginación el sujeto y organizador del mundo y primer actor de la Historia, mientras que el dominado lo miraban como objeto pasivo, estigmatizado en generaciones, sin proyecto colectivo; sólo servirá como elemento de conversión dogmática, de explotación o de eliminación si no interesa a los planes de la raza pretendida como superior.

Cuando el subyugado, reclama justicia e igualdad, cuando el grupo discriminado compite por los mismos recursos o puestos de trabajos, surge el grupo dominador, exigiendo sus presuntos derechos, y se renueva la doctrina y la ideología racista. Cuando los países occidentales están inmersos en crisis económicas, con elevado porcentaje de población en paro y con una fuerte oleada de inmigración de otros países, que se acentúan los brotes racistas que aprovechan los partidos de derechas para hacer apología del inmigrante,  de claro fondo racista basadas en crueles ideologías xenófobas.

Con el colonialismo se impuso al Tercer Mundo un modelo de desarrollo propio de la cultura occidental, un modelo de sobreproducción intensiva. Y como resultado estos países entraron en la regresión económica, en la pauperización de la sociedad y también en guerras intestinas, seguidas de guerras, hambrunas, destrucción de culturas.
Ahora, Europa y Norteamérica sufren una presión inmigratoria de millones de personas que huyen de sus países y buscan en el paraíso europeo un bienestar y un posible desarrollo económico. Europa reacciona reduciendo la inmigración con medidas de control fronterizo y con dificultad de conseguir la residencia o contratos laborales legales. Los empresarios se benefician al conseguir mano de obra barata lo que beneficia el sistema económico al abaratas los costes, estimulan la economía y los peores trabajos que nadie quiere van a parar a manos de los inmigrantes. El racismo y la xenofobia continúan en el Siglo XXI.

ENCUESTA NACIONAL SOBRE DISCRIMINACION EN MEXICO


Encuesta Nacional sobre Discriminación en México
ENCUESTA NACIONAL SOBRE LA DISCRIMINACIÓN EN MÉXICO - ENADIS 2010
Con base en la primera Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (Enadis 2005), que permitió a la sociedad mexicana y sus instituciones reconocer la magnitud de la discriminación y sus diversas manifestaciones en la vida cotidiana, y en razón de la necesidad de contar con nuevos datos estadísticos para conocer de mejor manera este fenómeno en sus diferentes expresiones, se diseñó esta nueva encuesta con el apoyo del área de Investigación Aplicada y opinión del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

A través de la Enadis 2010, se actualiza el panorama de discriminación que persiste en México y se profundiza el conocimiento sobre quién o quiénes discriminan, en qué ámbitos de la vida se presenta este problema con mayor frecuencia y los factores socioculturales que se le relacionan. Se brindan elementos para conocer las percepciones de la discriminación entre la población en general y desde los distintos grupos que viven situaciones que les hacen vulnerables a la discriminación. 

jueves, 30 de mayo de 2013

CONSEJO NACIONAL PARA PREVENIR LA DISCRIMINACIÓN


CONSEJO NACIONAL PARA PREVENIR LA DISCRIMINACION

El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), es un órgano del Estado Mexicano creado por la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, aprobada el 29 de abril de 2003, y publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 11 de junio del mismo año, con su última reforma publicada en dicho Diario el 27 de noviembre de 2007.
El Consejo es la institución rectora para promover políticas y medidas tendientes a contribuir al desarrollo cultural y social y avanzar en la inclusión social y garantizar el derecho a la igualdad, que es el primero de los derechos fundamentales en la Constitución Federal.
El Conapred también se encarga de recibir y resolver las reclamaciones y quejas por presuntos actos discriminatorios cometidos por particulares o por autoridades federales en el ejercicio de sus funciones. Asimismo, el Conapred desarrolla acciones para proteger a todos los ciudadanos y las ciudadanas de toda distinción o exclusión basada en el origen étnico o nacional, sexo, edad, discapacidad, condición social o económica, condiciones de salud, embarazo, lengua, religión, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otra, que impida o anule el reconocimiento o el ejercicio de los derechos y la igualdad real de oportunidades de las personas.[1] (Artículo 4º. Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación).
Esta entidad cuenta con personalidad jurídica y patrimonio propios, y está sectorizada a la Secretaría de Gobernación. Además, goza de autonomía técnica y de gestión, adopta sus decisiones con plena independencia, y no está subordinado a ninguna autoridad para sus resoluciones en los procedimientos de reclamaciones o quejas.[2] (Artículo 16 de la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación).

TIPOS


TIPOS DE DISCRIMINACION

·         Discriminación por género

L
a discriminación de género es un fenómeno social, puesto que son necesarias representaciones de ambos sexos para que pueda darse esta situación: no existe una igualdad de género a partir de la cual denunciar la discriminación o desigualdad. Al contrario: la base de este fenómeno es la supuesta supremacía de uno de los géneros.
Al tratarse de una elaboración social, el género es un concepto muy difuso. No sólo cambia con el tiempo, sino también de una cultura a otra y entre los diversos grupos dentro de una misma cultura. En consecuencia, las diferencias son una construcción social y no una característica esencial de individuos o grupos y, por lo tanto, las desigualdades y los desequilibrios de poder no son un resultado “natural” de las diferencias biológicas.
En términos estatales, el liberalismo ha apoyado la intervención del Estado a favor de las mujeres como personas abstractas con derechos abstractos, sin examinar estas nociones en términos de género, dando lugar al sexismo inverso. Adicionalmente, como es el hombre hegemónico quien determina el derecho, esta disciplina social ve y trata a las mujeres de la manera como los hombres las ven y las tratan. Así pues, el estado liberal constituye, de manera coercitiva y autoritaria, el orden social según los intereses de los hombres como género, a través de la legitimación de sus normas, la relación con la sociedad y políticas sustantivas. En consecuencia, el género se mantiene como una división de poder (véase relaciones de poder).
La discriminación de género adopta diversas formas de división de poder, algunos de cuyos aspectos incluyen:
Derechos humanos: Aunque las normas internacionales garantizan derechos iguales a los hombres y a las mujeres, ésta no es la realidad porque, por motivos de género, se les está negando el derecho a la tierra y a la propiedad, a los recursos financieros, al empleo y a la educación, entre otros, a los individuos.
Trabajo: En todo el mundo, tanto las mujeres como los hombres trabajan. Sin embargo, las funciones que desempeñan las mujeres son socialmente invisibles (se toman menos en cuenta, se habla mucho menos de ellas, se dan por hecho), ya que tienden a ser de una naturaleza más informal. Adicionalmente, los hombres ocupan la mayoría de las posiciones de poder y de toma de decisiones en la esfera pública, dando lugar a que las decisiones y políticas tiendan a reflejar las necesidades y preferencias de los hombres, no de las mujeres.
Ventajas: Los recursos mundiales están distribuidos de forma muy irregular, no sólo entre los distintos países, sino también entre los hombres y las mujeres de un mismo país. Aunque se calcula que realizan dos terceras partes del trabajo en el mundo, las mujeres sólo obtienen una tercera parte de los ingresos, y poseen menos del 1 por ciento de la propiedad mundial.
En 1989, la socialista española Carmen Cerdeira presentó ante el Pleno del Senado la proposición de ley para la reforma del Código Civil en aplicación del principio de no discriminación por razón de sexo.
La discriminación por género se da cuando gente de cualquier género es tratada injustamente dentro de una sociedad a causa de su género.
Ejemplos:
 • Falta de derechos humanos para mujeres en situación de pobreza
• Prejuicios respecto del rol masculino dentro de la casa y en el cuidado de los niños
 • Estereotipos de hombres y mujeres dentro del lugar de trabajo
¿Por qué sucede esto? A través del mundo la discriminación por género y el estereotipo limitan el pleno desarrollo y participación de niñas y mujeres jóvenes así como niños y hombres jóvenes. A menos que las niñas reciban las mismas oportunidades que sus contrapartes masculinas, sus derechos humanos fundamentales estarán negados y las condiciones para el desarrollo sostenible estarán insatisfechas. Es vital para el futuro que las niñas y las mujeres jóvenes crezcan para convertirse en líderes de sus familias y comunidades, y cada vez más también en sus lugares de trabajo y en la sociedad.
Muy a menudo las mujeres son tratadas mal e injustamente por la sociedad y tienen pocas oportunidades o falta de voz política para cambiar su situación. De forma similar, a veces los hombres sienten la presión de la sociedad para ser el sostén de la familia y a menudo no se les da la oportunidad de ayudar con la crianza de los niños y pierden la auto-confianza y la autoestima si no trabajan. Sin embargo, es reconocido que en la mayoría de las sociedades las oportunidades para hombres y mujeres no son iguales. Aquí se presentan algunas áreas que se necesitan fortalecer en mujeres y niñas para asegurarse que puedan tomar todas las responsabilidades de los problemas que afectan sus vidas, y puedan trabajar en igualdad de oportunidades con los hombres.
1) Fortalecimiento cultural – le permite a las niñas y mujeres jóvenes hacer sus propias elecciones con respecto a creencias tradicionales y prácticas culturales.
 2) Fortalecimiento social – otorga a mujeres y niñas las habilidades y oportunidades de organizar y usar su poder colectivo para pedir justicia, trato imparcial y equidad en sus comportamientos y en el de otros.
 3) Fortalecimiento económico – les otorgará la habilidad de generar ingresos, poseer y controlar activos, acceder y utilizar créditos. Podrán hacer mejores elecciones en el trabajo y en ocupaciones y demandar acceso a los servicios esenciales para ellas, sus familias y sus comunidades.
 4) Fortalecimiento político –le permitirá a las mujeres y niñas influenciar exitosamente a quienes toman decisiones, incluyendo los hombres, a través de su justa defensa, y una asignación de recursos apropiada.
 5) Fortalecimiento educativo – brindará numerosos beneficios tangibles para las propias niñas y mujeres, y sus familias, los cuales serán pasados a las generaciones futuras.
La discriminación por género limita el potencial para el desarrollo. Las economías que achican la brecha entre los géneros y mejoran la posición de la mujer crecen más rápido, de acuerdo a un informe del Banco Mundial.
Como puedes hacer una diferencia: Afronta el tema – ayuda a los jóvenes a aprender acerca de la discriminación por género y entérate acerca de la situación en su propio país. Observa las leyes relacionadas con hombres y mujeres, lee notas en los periódicos, conversa con personas de diferentes edades. ¿La discriminación se encuentra en las leyes y costumbres del país o en la cultura y las tradiciones? ¿Hay diferentes puntos de vista en diferentes grupos culturales en el país? ¿Hay distintos puntos de vista de hombres y mujeres? ¿Hay puntos de vista diferentes en las distintas generaciones? Considera las prácticas y oportunidades en el Movimiento Scout. ¿Cómo pueden los jóvenes y adultos asegurarse que no existe discriminación por género en el Movimiento Scout?
Utiliza los materiales y herramientas proporcionadas para seguir los procesos de: 1. Identificación del problema 2. Desarrollo de la toma de conciencia y empatía 3. Toma de acción 4. Medición del cambio
·      




   Discriminación por orientacion sexual

E
ste tipo de discriminación, llamada sexismo por lo general, se diferencia de la discriminación por género en el sentido de que, además de que incluye a dicha discriminación (esto es, una constitución del orden social según los intereses de los hombres como género frente a las mujeres, a través de la legitimación de sus normas, la relación con la sociedad y políticas sustantivas), también habla de la orientación sexual y de las identidades de género.[2]
Este tipo de discriminación se da tanto del hombre a la mujer como de la mujer hacia el hombre, si bien se cree que suele presentarse con más frecuencia por parte de los hombres hacia las mujeres que en sentido contrario. La discriminación del hombre hacia la mujer, se caracteriza por el hecho de que:
  • Las mujeres tienen menos oportunidades en trabajos que anteriormente sólo eran para hombres, y además,
  • Las mujeres tienen salarios más bajos.
Otra forma de discriminación es afirmar que solo las mujeres sufren este problema y que estas por naturaleza son incapaces de caer en caminos violentos, discriminatorios o sexistas.
La discriminación de la mujer hacia el hombre se caracteriza por:
  • Un número creciente de denuncias por malos tratos inexistentes.
  • La dificultad extrema de tener la custodia de los hijos, tras un divorcio.
  • El SAP (Síndrome de Alienación parental).

·         Discriminación por especie
E
l  especismo o especieísmo es un término acuñado en 1970 por el psicólogo Richard D. Ryder[3] quien lo aplicó para describir la existencia de una discriminación moral basada en la diferencia de especie animal.





·         Discriminación por origen étnico
L
a discriminación racial es un concepto que suele identificarse con el de racismo y que lo abarca, aunque se trata de conceptos que no coinciden exactamente. Mientras que el racismo es una ideología basada en la superioridad de unas razas o etnias sobre otras, la discriminación racial es un acto que, aunque suele estar fundado en una ideología racista, no siempre lo está. En este sentido hay que tener en cuenta que la discriminación racial positiva (cuando se establecen discriminaciones con el fin de garantizar la igualdad de las personas afectadas), constituye una forma de discriminación destinada a combatir el racismo.
Las mujeres indígenas migrantes del campo a la ciudad quedan desprovistas de sus derechos humanos-sociales y colectivos, al vivir en una condición de aislamiento social
Los factores clave del grupo familiar y comunitario en el lugar de origen median el ejercicio de los derechos de las mujeres sobre sus cuerpos, al producir relaciones de poder político y de género que controlan el trabajo, la sexualidad, y regulan su vida reproductiva. De esta manera se asegura la reproducción biológica y social de ciertos grupos étnicos de pertenencia en su territorio, con lo que se garantiza la continuidad política, económica, material e ideológico-cultural de esas comunidades indígenas francesas.


“Durante décadas se ha hablado mucho sobre la discriminación y específicamente hacia cierta población étnica como las mujeres indígenas, para ello, no obstante, debemos de tener bien definido, tratar de entender qué es y porqué se da…”


La Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación (1993) considera discriminación a “toda distinción, exclusión o restricción que, basada en el origen étnico o nacional, sexo, edad, discapacidad, condición social o económica, condiciones de salud, embarazo, lengua, religión, opiniones, estado civil o cualquier otra, tenga por efecto impedir o anular el reconocimiento o el ejercicio de los derechos y la igualdad real de oportunidades de las personas”.
La discriminación racial es un concepto que suele identificarse con el de racismo y que lo abarca, aunque se trata de conceptos que no coinciden exactamente. Mientras que el racismo es una ideología basada en la superioridad de unas razas o etnias sobre otras, la discriminación racial es un acto que, aunque suele estar fundado en una ideología racista, no siempre lo está. Las mujeres indígenas migrantes del campo a la ciudad quedan desprovistas de sus derechos humanos-sociales y colectivos, al vivir en una condición de aislamiento social. Los actores clave del grupo familiar y comunitario en el lugar de origen median el ejercicio de los derechos de las mujeres sobre sus cuerpos, al producir relaciones de poder político y de género que controlan el trabajo, la sexualidad, y regulan su vida reproductiva. De esta manera se asegura la reproducción biológica y social de ciertos grupos étnicos de pertenencia en su territorio, con lo que se garantiza la continuidad política, económica, material e ideológico-cultural de esas comunidades indígenas mexicanas.
Discriminar a una persona por padecer alguna discapacidad o enfermedad, o simplemente por ser distinta en algo, es una práctica mucho más corriente de lo que se suele admitir. Para enfrentar las diversas formas en que se manifiesta se necesitan acciones que tiendan, por un lado, a disipar el temor que provoca lo diferente, lo desconocido -que es la base de la discriminación-, y a revertir el entramado cultural que descalifica a las mujeres y a las personas de más edad, por el otro.
Según datos de un foro de ONG dedicadas a esta problemática, la principal causa de denuncias por discriminación durante 1997, en Capital y el conurbano bonaerense, fue la salud. Sobre un total de 2.000 casos estudiados, el 29,5% se trató de denuncias por temas de salud. El segundo lugar, con un 16%, lo ocupó la cuestión racial y el tercero, que representó un 15,5%, la discriminación laboral. En el rubro salud se incluyen la discapacidad, que motivó el 52,5% de las discriminaciones, seguida por el VIH/ sida -que sigue teniendo un peso significativo en materia de segregación-, la diabetes y la obesidad. Esta última había sido una causa de denuncias importante en 1995 y 1996.
Las denuncias por discriminación racial, que crecieron mucho respecto del año anterior, tienen que ver con la nacionalidad, en primer término, y con el aspecto físico, en segundo. Brasileños, venezolanos, chilenos, bolivianos, colombianos y uruguayos sufrieron actos discriminatorios constatados. En cuanto a la discriminación laboral, hubo un notorio aumento de denuncias de mujeres, que fueron despedidas por quedar embarazadas, o para tomar hombres en su lugar, entre otros motivos. La salud, el aspecto físico y la edad también dieron origen a la discriminación en el ámbito del trabajo. Además de penalizar los actos concretos de discriminación que sean comprobables, es preciso, como frente a todo problema de índole social y compleja, dar una intensa batalla cultural para revertir las causas más profundas sobre las cuales se asienta el rechazo a lo diferente. La xenofobia y el temor irracional a las enfermedades contagiosas, por ejemplo, hablan de la falta de información apropiada sobre los verdaderos males y sus causas. En tal sentido, la escuela debería ser el ámbito más propicio para la integración de todas las diferencias y la formación integral en valores perdurables como la tolerancia, el respeto y la solidaridad. Trabajar contra la discriminación implica, además, promover una mayor igualdad en el goce de los derechos ciudadanos.